domingo, 28 de febrero de 2016

Dovrefjell land of musk ox

Este era un viaje que tenía en mente hace mucho tiempo. Junto a mi amigo José Miguel Palao decidimos hacerlo realidad este invierno. A la expedición se sumaron Julio César González y Manuel Suárez Calvo.

Consistiría en tres días acampando en el interior del Parque Nacional de Dovrefjell, pasando dos noches en tiendas de campaña. Para ello fuimos con bastante material para combatir el frío, que estuvo en los -18 y -20 grados.

La aventura comenzó en el punto de encuentro con los trineos de perros que nos llevarían al interior de Dovrefjell. Nos adentramos durante 1h y 45m en los que experimentamos este medio de transporte tan especial y alucinante. Contemplar a los perros ladrando y aullando deseosos de empezar a correr le sube a uno la adrenalina.






Durante el trayecto en trineo ya divisamos un primer grupo de bueyes almizcleros en la ladera de una montaña.

Al llegar al destino desempacamos todos los bártulos y ayudamos a Sigbjorn Frengen, nuestro guía, a montar las tiendas de campaña para poder salir cuanto antes en busca de los bueyes almizcleros.



















Cuando el campamento estuvo listo partimos con las raquetas de nieve y el equipo fotográfico montaña arriba.

















































Después de unas 2h de subida divisamos un grupo de unos quince ejemplares formado por hembras y jóvenes. Son animales muy sociables y suelen formar manadas.



En la dirección opuesta divisamos algún macho, de mayor porte y bastante más espectaculares.























Se trata de un mamífero altamente adaptado a los rigores del frío. Es una especie originaria de Europa, donde se adaptó paulatinamente al frío de las glaciaciones hasta el punto de no poder vivir en otro clima que no sea el periglaciar.























Detrás de una loma localizamos por fin a los grandes machos que se encontraban en ese momento separados de la manada principal. Pudimos acercarnos lo suficiente como para hacer retratos y primeros planos.






Aparentemente son tranquilos aunque el guía nos comentó que no hay que traspasar su distancia de seguridad ya que al sentirse amenazados pueden volverse agresivos y embestir. Como siempre el mayor peligro viene dado por la presencia de crías por las que sienten gran devoción.



























El frío es intenso y cuando hay ventisca la sensación se acentúa.





















El cuerpo con unas buenas capas va perfecto, el mayor problema suelen ser las manos y los pies.












































Los compañeros Julio César y Manuel con la satisfacción en el rostro después de haber encontrado a estos colosos y poder disfrutar de su presencia en un entorno realmente bonito y salvaje.


















































La nieve helada se acumula sobre todo en el rostro y pudimos capturar alguna de las sacudidas





También pudimos ver algún conato de pelea en el que los machos se golpeaban levemente con los cuernos.





























Momentos para intercambiar impresiones.




















Y vuelta al campamento que, aunque de bajada, se hacía eterna.












































Las noches en la tienda fueron muy frías, llenándose de escarcha todo el techo debido a nuestra respiración Las botas también se congelaron quedando totalmente rígidas lo que produjo muchos problemas en los pies en forma de heridas en los talones e hinchazones.

Alguno de nosotros volvió con los pies completamente destrozados aunque la experiencia mereció mucho la pena y ya tenemos en mente repetir.


























Algunos vídeos tomados con el móvil:

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5 comentarios:

  1. Toda una experiencia Felix 💪👍

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  2. Hola Felix. Enhorabuena, debiò ser una aventura inolvidable. Yo no se si tengo ese coraje. Las fotos son espectaculares y tu relato junto con ellas, te hacen vivir un momento magico. Bravo sei molto bravo. Dafne

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    1. Muchas gracias Dafne. Sí fue una aventura bonita que espero repetir algún día. Nos vemos en FN. Un saludo

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  3. Después de ver la foto del buey almizclero en fotonatura, la curiosidad nos ha podido y hemos venido directos a tu blog.
    La verdad es que el artículo es magnífico, tanto el texto, en donde narras vuestra aventura, com las imágenes, que son un documento extraordinario.
    Felicidades por el artículo en particular y tu trabajo en general. Nos alegramos mucho que tus imágenes vuelvan a fotonatura ya que son de una calidad excelente.
    Emili y Carme

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    1. Muchas gracias pareja. Yo también os sigo en FN desde hace tiempo. Vuestras imágenes siempre me han parecido excelentes. Saludos

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